Introducción

 

El cáñamo

 

Cannabis sativa L. es una herbácea anual perteneciente a la familia Cannabaceae que se caracteriza por tener una composición química compleja en la que los constituyentes más interesantes son los cannabinoides. Éstos se sintetizan y almacenan en los tricomas glandulares de las superficies aéreas de las plantas, principalmente en las flores, encontrándose prácticamente ausentes en semillas y tallos. Se han identificado más de 100 tipos de cannabinoides, encontrando entre los más relevantes el Tetrahidrocannabidiol (THC) y el Cannabidiol (CBD). Por un lado, el THC es identificado y comúnmente reconocido por sus efectos psicoactivos, entre ellos, alterar la percepción y modificar el estado de ánimo. Por su parte, el CBD es el fitocannabinoide más prometedor desde el punto de vista científico, al que se le atribuyen un conjunto de propiedades terapéuticas aplicables a distintas patologías. A diferencia del THC, no causa efectos psicoactivos, es más, actúa como su antagonista, contrarrestando los efectos psicotrópicos.


Taxonómicamente Cannabis sativa L. se clasifica, en función de su quimiotipo, en dos subespecies, sativa e indica. A pesar de pertenecer a la misma especie vegetal, muestran diferencias notables en cuanto a morfología y a riqueza de sus cannabinoides mayoritarios, el THC y el CBD. A continuación, se presentan las diferencias más destacables entre ambas subespecies:

 


Figura 1. Subespecies de Cannabis sativa y sus diferencias más destacables.
 

La subespecie sativa, denominada comúnmente como cáñamo, se cultiva con fines industriales y se caracteriza por su bajo contenido en THC y alto en CBD, por lo que se considera como NO psicoactiva. La subespecie indica, comúnmente denominada cannabis, se caracteriza por su alto nivel en THC y por el efecto psicoactivo que provoca. Se cultiva con fines medicinales o ilícitamente para uso recreativo.

El Índice de Psicoactividad sirve para diferenciar de forma sencilla si una planta de cannabis puede tener efectos psicoactivos, independientemente de si su contenido en THC supera el límite máximo legislado (O,2% THC), clasificándose como estupefacientes las plantas que den como resultado un índice superior a 1. Este índice se calcula dividiendo la suma de las áreas de los picos cromatográficos del THC y del CBN (Cannabinol), considerados como psicoactivos, entre el área del pico de su antagonista, el CBD.

 

Cáñamo Industrial “Hemp”


Cáñamo es el término comúnmente empleado para hacer referencia a la variedad de Cannabis sativa subsp sativa cultivada con fines industriales. El cáñamo industrial es una de las variedades autorizadas en el Catálogo de la UE y se caracteriza por tener altas proporciones de CBD y un nivel de THC que no debe superar el 0,2%, conforme a la legislación vigente. No se considera psicoactivo por su bajo porcentaje en THC. Se cultiva principalmente para la obtención de semillas y fibras, pero su contenido en CBD hace que el cultivo sea de interés, tanto en el sector médico y farmacéutico, como en el alimentario y cosmético, no obstante, su uso aún está muy restringido.

El cáñamo se considera como el cultivo más versátil en la economía agrícola. Gracias a las múltiples y manifiestas aplicaciones industriales y al potencial de su aprovechamiento integral, se pueden encontrar nuevas posibilidades de mercados en desarrollo. A continuación, se describen los usos actuales más relevantes catalogados conforme a las partes de la planta:

  • Las semillas y sus derivados, como el aceite, la leche o la harina, entre otros, tienen gran valor nutricional por su alto contenido en proteínas, en ácidos grasos esenciales y vitamina E. Las semillas se consideran como un superalimento, además, dadas sus propiedades nutritivas, a menudo, se emplean como complementos alimenticios. También es habitual su uso en cosmética y alimentación animal. 
  • Los tallos contienen alto porcentaje en fibra, tradicionalmente utilizada en la elaboración de ropa y cuerdas. Gracias a su resistencia también sirve de base para materiales de construcción especialmente dedicados al aislamiento, conglomerados, cartón presando e incluso como alternativa al hormigón, “Hempcrete”. Su alto contenido en celulosa hace que sea un excelente precursor de papel y de bioplásticos, estos últimos también aplicados al sector automovilístico para la fabricación de piezas. Además, los tallos se pueden procesar para producir biocombustible.
  • Las hojas tienen alto valor nutricional aprovechándose mayoritariamente en infusiones y como materia prima en alimentación animal. También son utilizadas como compostaje y como lecho para animales.
  • Las flores y las raíces tienen alto valor fitoterapéutico por su contenido en CBD y sus extractos tiene gran valor como uso medicinal, alimentario y cosmético. Además, las raíces son excelentes absorbentes de compuestos tóxicos y actúan como fitorremediadoras.